Eres el deseo que pido cuando se me cae una pestaña.
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#312
Quería escribirte algo,
algo cortito, como pa’ una story,
algo inesperado, como esa noche,
algo con palabras tan bonitas… como tú.
Pero no encontré palabras tan bonitas. -
#310
Me dijiste que fuera a tu casa
y fui hasta tu casa,
me dijiste las condiciones
y las acepté,
me dijiste que no querías besarme
y no te besé,
me dijiste que no querías volver a juntarte
y así será.
Finalmente, me dijiste tus expectativas,
y es lo único que no podré cumplir. -
#309
Tengo ganas de escribir algo,
algo que no haya escrito antes,
algo nuevo,
algo fresco,
algo que no sé escribir.
Y escribo que te amo;
no es nuevo, ni fresco,
pero es la primera vez que te lo escribo. -
#307
Elisa,
te escribo en este lado de la vida que no conocía,te escribo algo que nunca vas a leer,
te escribo junto a la hermosa casualidad que nos juntó,
y con el amor que traías en tus pelitos
que te encargas de repartir por toda la casa…
miau!
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#306
Hermana, estas palabras son para ti,
te las escribo para que pronto las leas
y me vuelvas a decir que «Soy el mejor»,
porque aunque no comparto ese título,
extraño escucharlo…
tanto como te extraño a ti y tus invitaciones…
¿Hermano conversemos?
¿Hermano un cafecito?
¿Hermano qué haces el sábado?
Y cómo no, si desde niño me invitaste,
a leer,
a escribir,
entonces no tengo otra forma, que escribirte estas palabras para invitarte…
a tener paciencia, esa que nunca tuviste…
a esperar para que volvamos a conversar…
a tener esperanza, la misma que te cambió el nombre,
para que volvamos a sentarnos a comer y
pague yo el almuerzo,
aunque eras tú la que invitaba. -
#305
Salí a caminar
y en la ciudad suena una melodía muy triste,
debe ser por ti;
porque hay rumores de que te vas, pero elijo no creer,
y te vuelvo a llamar y por primera vez no contestas,
voy hasta tu casa y en tu pieza solo está el peluche Gerald,
y aunque aún es de día se apaga el sol,
a oscuras me siento en la banca de una plaza,
cierro los ojos y te vuelvo a ver,
con tu saludo amoroso,
escucho tus piropos,
recuerdo tu olor,
tus poemas improvisados,
el amor a las palabras que me enseñaste…
Entonces hecho a correr el rumor de que te quedas,
y decido esperarte en esta banca hasta que el rumor se haga realidad,
hasta que el sol vuelva a iluminar,
porque aqui está todo oscuro,
faltas tú.